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Tursimo en La Paz.
El turismo en la ciudad de La Paz se ha incrementado mucho en los últimos años, gracias por un lado a la mejora de la infraestructura hotelera, asi como a la creciente oferta de servicios de turismo de aventura, cultural, social, rural y otros.
La ciudad de La Paz presenta una gran riqueza cultural, fruto de la amalgama de culturas prehispánicas, la cultura colonial hispana y otras culturas Europeas llegadas durante el Siglo XX. Esta riqueza se traduce en un abanico de manifestaciones de tradiciones que nos remontan al gran Tiwanaku o a los Inkas; a la magnificiencia del Reino español; pero también se manifiestan expresiones del sincretismo religioso mezcla de animismo indÃgena con la religión católica. Al llegar a la ciudad de La Paz, es inevitable el encuentro con la hoyada, que sea de dÃa que de noche, no deja de asombrar a los visitantes por su espectacular belleza, mezcla de caprichos de la naturaleza en su geografÃa y el urbanismo de la ciudad que componen una obra de arte que se completa con la vista maravillosa de los nevados de la Cordillera Real de los Andes.
Los resabios de la colonia están presentes en el centro histórico, viejas casonas con balcones y callejuelas estrechas, como la calle jaén, plazas rectangulares como la plaza Murillo que alberga el palacio de gobierno, la catedral y el parlamento, edificaciones que unen el arte indÃgena con el Europeo, como el maravilloso ejemplo de la monumental Iglesia de San Francisco, el Museo Nacional de Arte o el Museo de EtnografÃa y Folklore. Pero la ciudad también es moderna, en medio de la caprichosa geografÃa se observan grandes rascacielos a lo largo del Prado paceño, o la Avenida Camacho, centro financiero de la ciudad donde la mayorÃa de los bancos paceños tienen sus oficinas centrales. Singulares puentes y pasarelas peatonales, viaductos y centros comerciales, hacen de La Paz, una ciudad moderna y activa.
Las subidas y bajadas, las callejuelas, el tráfico citadino, los vendedores ambulantes, los mercados improvisados, son reflejo de una realidad de pobreza económica, pero también de mucha dignidad, expresada en la necesidad de trabajar y de conseguir el sustento diario. Los alrededores de la ciudad presentan lugares naturales muy singulares en su belleza y permiten al paceño distanciarse del estrés citadino y al turista regocijarse ante la majestuosidad de sus montañas, y la tranquilidad de sus paisajes. Entre ellos están el valles de las ánimas y su cercanÃa a los nevados Illimani y Mururata; el valle de la luna; la muela del Diablo; la Cumbre, ruta a los yungas paceños....Â
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